lunes, 30 de marzo de 2009

ESPEJO TARTA DE FRESA

Si hay una muñequita que me encanta, esa es, Tarta de Fresa..., es tan encantadora y tan dulce.
Hace tiempo la conocí gracias al blog de Blue, Tarta de Fresa y Blueberrygirl , a Mamá siempre le habia encantado, pero una vez que se metio en este maravilloso blog se engancho a él, y yo con ella.
Me encanta Tarta de Fresa, tengo cuentos, dvd, su casita, sus muñequitas, una bici, y montones de cosas ..., y otras que estan por llegar.
Hoy por ejemplo, Mamá me ha dado una sorpresa, me ha hecho algo para mi habitación.


a que es muy lindo???

Besos a todas.

jueves, 26 de marzo de 2009

ALGUIEN MUY ESPECIAL

Hoy quiero dedicarle este post al mejor padre que se pueda desear tener, mi Papá.
Hoy Papá está triste, muy triste..., hace un año una parte de él se fue a un lugar mejor donde poder descansar eternamente...
Esa parte era su gatito Chucky, nadie puede imaginar lo que Papá quiere a Chucky, y aunque ya no está con nosotros siempre sigue presente en nuestros corazones, yo le conocí poquito, pero Papá me habla de él y siento como si lo hubiera conocido de siempre.
Ese gatito no solo era lindo y cariñoso, era especial, sobre todo por que hizo muy feliz a Papá mientras estuvo con el, y aunque ahora le llora por no tenerle a su lado, se sonrie con su recuerdo.
Gracias Chucky por hacer tan feliz a mi Papá y por enseñarnos a muchos una lección de lo que es querer de verdad.

Siempre te recordaremos.





domingo, 22 de marzo de 2009

GALIA

Hace unos días, una amiga de la blogosfera le encargó un álbum a Mamá.
El álbum ya está terminado, y ha quedado precioso, pero aún no se puede enseñar..., primero tiene que ser visto por su destinataria final.
Papá se encarga de diseñar las Hojas Personalizadas, le encanta ayudar a Mamá en este proyecto, así que el poquito tiempo que tiene después de trabajar, jugar conmigo y cenar..., se lo dedica a diseñar.
Hemos hecho una prueba con las hojas personalizadas que irán en ese álbum, y la verdad es que queda de lo más bonito, a ver que os parece.
Así os dedico una gran sonrisa para todas vosotras...



jueves, 19 de marzo de 2009

EL BOSQUE DE LAS HADAS

Hoy os voy a enseñar un lugar mágico, un lugar donde perderse y mirar con mucho detalle...

Os presento:


El Bosque De Las Hadas




El Bosque de las Hadas ha sido creado por nuestra amiga Eva de Mini escenas y manualidades, una autentica artista, que con esta escena nos ha dejado maravillados.

Aquí os enseño algunas de las maravillosas imagenes de este bosque, y os invito a visitarlo, de verdad que merece la pena...






La primera vez que Mamá me lo enseñó, me volvi loquita viendo las hadas tan lindas que en él podemos encontrarnos, lo hemos visto crecer poco a poco, hasta que por fín ha estado terminado, y el resultado espectacular...



En este bello bosque las hadas se divierten.....



Nos invintan a pasar un día de picnic...





Lindos animalitos juguetean donde son bien recibidos...



Un lugar con encanto , facíl de encontrar y que uno no debe perderse...

Besos

Besos

jueves, 12 de marzo de 2009

VIVA LAS VEGAS

Últimamente no paro nada, y me estoy aficionando mucho a cantar y a bailar, claro, a mí manera..., Mamá dice que soy muy pequeñita, pero que llevo el ritmo en el cuerpo.
Antes de nacer Mamá me ponía música y me cantaba, cuando nací, mientras me dormia Mamá me ponia más música, mi favorita era Elvis para Bebes, son las melodias de algunas de las canciones de Elvis , pero versionadas especialmente para bebes y niños...
Ahora ya tengo 2 añitos, y cada día me gusta mas Elvis..., así que por las tardes cuando viene Papá ponemos música en su despacho y a bailar..., mi favorita..., esta que aquí os presento....

Señoras y Señores ante ustedes el mejor,(despues de mí Papá).. El Rey....






Espero que os guste....


jueves, 5 de marzo de 2009

MES PETITS TRÉSORS


¡¡¡¡ INAUGURAMOS NUEVO BLOG !!!!


Mamá y yo nos embarcamos en una gran aventura. Inauguramos un nuevo blog, donde Mamá pone a la venta algunas de sus creaciones.
No dejeis de visitarlo, hay detallitos muy lindos para ocasiones especiales, y sobre todo muchas cositas para niñas como yo.

MES PETITS TRÉSORS

Un lugar donde podeis conseguir algunos de mis pequeños tesoros, y regalarselos a personas especiales... también para vosotras.

Espero que os gusten.....

miércoles, 25 de febrero de 2009

HORQUILLITAS Y DEMAS



Hoy os voy a enseñar las últimas cositas que me ha hecho Mamá.


Unas horquillitas muy lindas, ideales para esta primavera...

Espero que os gusten, a mí me encantan, y a mis amiguitas tambien....



HORQUILLITAS



MARIPOSAS DE PRIMAVERA


Tamaño de fuente


MIS DULCES PASTELITOS




HORQUILLITAS Y BROCHECITOS


HELLO KITTY




ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS





BLANCANIEVES Y LOS 7 ENANITOS







PRINCESITA






A que son muy lindas, y quedan preciosas, en cuanto tenga una fotito os la pongo para que veais que bien me quedan, je, je, je... es que soy una presumida...


Bueno, tambien voy a poner las fotos de mis nuevos álbumes de fotos, son preciosos y estan hechos con tanto cariño, que aunque Mamá los haya puesto en su blog, yo tambien quiero tenerlos en el mio.


GALIA




SARAH KAY





Me gustan mucho estos álbumes, ahora solo falta llenarlos de fotitos.....



Hasta Pronto!!!!

sábado, 7 de febrero de 2009

ALICIA EN EL PAIS DE LAS MARAVILLAS

Hoy os voy a enseñar el cuento favorito de Mamá:

En la madriguera del conejo

Alicia empezaba ya a cansarse de estar sentada con su hermana a la orilla del río, sin tener nada que hacer: había echado un par de ojeadas al libro que su hermana estaba leyendo, pero no tenía dibujos ni diálogos. «¿Y de qué sirve un libro sin dibujos ni diálogos?», se preguntaba Alicia.

Así pues, estaba pensando (y pensar le costaba cierto esfuerzo, porque el calor del día la había dejado soñolienta y atontada) si el placer de tejer una guirnalda de margaritas la compensaría del trabajo de levantarse y coger las margaritas, cuando de pronto saltó cerca de ella un Conejo Blanco de ojos rosados.

No había nada muy extraordinario en esto, ni tampoco le pareció a Alicia muy extraño oír que el conejo se decía a sí mismo: «¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar tarde!» (Cuando pensó en ello después, decidió que, desde luego, hubiera debido sorprenderla mucho, pero en aquel momento le pareció lo más natural del mundo). Pero cuando el conejo se sacó un reloj de bolsillo del chaleco, lo miró y echó a correr, Alicia se levantó de un salto, porque comprendió de golpe que ella nunca había visto un conejo con chaleco, ni con reloj que sacarse de él, y, ardiendo de curiosidad, se puso a correr tras el conejo por la pradera, y llegó justo a tiempo para ver cómo se precipitaba en una madriguera que se abría al pie del seto.

Un momento más tarde, Alicia se metía también en la madriguera, sin pararse a considerar cómo se las arreglaría después para salir.

Al principio, la madriguera del conejo se extendía en línea recta como un túnel, y después torció bruscamente hacia abajo, tan bruscamente que Alicia no tuvo siquiera tiempo de pensar en detenerse y se encontró cayendo por lo que parecía un pozo muy profundo.

O el pozo era en verdad profundo, o ella caía muy despacio, porque Alicia, mientras descendía, tuvo tiempo sobrado para mirar a su alrededor y para preguntarse qué iba a suceder después. Primero, intentó mirar hacia abajo y ver a dónde iría a parar, pero estaba todo demasiado oscuro para distinguir nada. Después miró hacia las paredes del pozo y observó que estaban cubiertas de armarios y estantes para libros: aquí y allá vio mapas y cuadros, colgados de clavos. Cogió, a su paso, un jarro de los estantes. Llevaba una etiqueta que decía: MERMELADA DE NARANJA, pero vio, con desencanto, que estaba vacío. No le pareció bien tirarlo al fondo, por miedo a matar a alguien que anduviera por abajo, y se las arregló para dejarlo en otro de los estantes mientras seguía descendiendo.

«¡Vaya! », pensó Alicia. «¡Después de una caída como ésta, rodar por las escaleras me parecerá algo sin importancia! ¡Qué valiente me encontrarán todos! ¡Ni siquiera lloraría, aunque me cayera del tejado!» (Y era verdad.)

Abajo, abajo, abajo. ¿No acabaría nunca de caer?

--Me gustaría saber cuántas millas he descendido ya --dijo en voz alta--. Tengo que estar bastante cerca del centro de la tierra. Veamos: creo que está a cuatro mil millas de profundidad...

Como veis, Alicia había aprendido algunas cosas de éstas en las clases de la escuela, y aunque no era un momento muy oportuno para presumir de sus conocimientos, ya que no había nadie allí que pudiera escucharla, le pareció que repetirlo le servía de repaso.

--Sí, está debe de ser la distancia... pero me pregunto a qué latitud o longitud habré llegado.

Alicia no tenía la menor idea de lo que era la latitud, ni tampoco la longitud, pero le pareció bien decir unas palabras tan bonitas e impresionantes. Enseguida volvió a empezar.

--¡A lo mejor caigo a través de toda la tierra! ¡Qué divertido sería salir donde vive esta gente que anda cabeza abajo! Los antipáticos, creo... (Ahora Alicia se alegró de que no hubiera nadie escuchando, porque esta palabra no le sonaba del todo bien.) Pero entonces tendré que preguntarles el nombre del país. Por favor, señora, ¿estamos en Nueva Zelanda o en Australia?

Y mientras decía estas palabras, ensayó una reverencia. ¡Reverencias mientras caía por el aire! ¿Creéis que esto es posible?

--¡Y qué criaja tan ignorante voy a parecerle! No, mejor será no preguntar nada. Ya lo veré escrito en alguna parte.

Abajo, abajo, abajo. No había otra cosa que hacer y Alicia empezó enseguida a hablar otra vez.

--¡Temo que Dina me echará mucho de menos esta noche ! (Dina era la gata.) Espero que se acuerden de su platito de leche a la hora del té. ¡Dina, guapa, me gustaría tenerte conmigo aquí abajo! En el aire no hay ratones, claro, pero podrías cazar algún murciélago, y se parecen mucho a los ratones, sabes. Pero me pregunto: ¿comerán murciélagos los gatos?

Al llegar a este punto, Alicia empezó a sentirse medio dormida y siguió diciéndose como en sueños: «¿Comen murciélagos los gatos? ¿Comen murciélagos los gatos?» Y a veces: «¿Comen gatos los murciélagos?» Porque, como no sabía contestar a ninguna de las dos preguntas, no importaba mucho cual de las dos se formulara. Se estaba durmiendo de veras y empezaba a soñar que paseaba con Dina de la mano y que le preguntaba con mucha ansiedad: «Ahora Dina, dime la verdad, ¿te has comido alguna vez un murciélago?», cuando de pronto, ¡cataplum!, fue a dar sobre un montón de ramas y hojas secas. La caída había terminado.

Alicia no sufrió el menor daño, y se levantó de un salto. Miró hacia arriba, pero todo estaba oscuro. Ante ella se abría otro largo pasadizo, y alcanzó a ver en él al Conejo Blanco, que se alejaba a toda prisa. No había momento que perder, y Alicia, sin vacilar, echó a correr como el viento, y llego justo a tiempo para oírle decir, mientras doblaba un recodo:

--¡Válganme mis orejas y bigotes, qué tarde se me está haciendo!

Iba casi pisándole los talones, pero, cuando dobló a su vez el recodo, no vio al Conejo por ninguna parte. Se encontró en un vestíbulo amplio y bajo, iluminado por una hilera de lámparas que colgaban del techo.

Habia puertas alrededor de todo el vestíbulo, pero todas estaban cerradas con llave, y cuando Alicia hubo dado la vuelta, bajando por un lado y subiendo por el otro, probando puerta a puerta, se dirigió tristemente al centro de la habitación, y se preguntó cómo se las arreglaría para salir de allí.

De repente se encontró ante una mesita de tres patas, toda de cristal macizo. No había nada sobre ella, salvo una diminuta llave de oro, y lo primero que se le ocurrió a Alicia fue que debía corresponder a una de las puertas del vestíbulo. Pero, ¡ay!, o las cerraduras eran demasiado grandes, o la llave era demasiado pequeña, lo cierto es que no pudo abrir ninguna puerta. Sin embargo, al dar la vuelta por segunda vez, descubrió una cortinilla que no había visto antes, y detrás había una puertecita de unos dos palmos de altura. Probó la llave de oro en la cerradura, y vio con alegría que ajustaba bien.

Alicia abrió la puerta y se encontró con que daba a un estrecho pasadizo, no más ancho que una ratonera. Se arrodilló y al otro lado del pasadizo vio el jardín más maravilloso que podáis imaginar. ¡Qué ganas tenía de salir de aquella oscura sala y de pasear entre aquellos macizos de flores multicolores y aquellas frescas fuentes! Pero ni siquiera podía pasar la cabeza por la abertura. «Y aunque pudiera pasar la cabeza», pensó la pobre Alicia, «de poco iba a servirme sin los hombros. ¡Cómo me gustaría poderme encoger como un telescopio! Creo que podría hacerlo, sólo con saber por dónde empezar.» Y es que, como veis, a Alicia le habían pasado tantas cosas extraordinarias aquel día, que había empezado a pensar que casi nada era en realidad imposible.

De nada servía quedarse esperando junto a la puertecita, así que volvió a la mesa, casi con la esperanza de encontrar sobre ella otra llave, o, en todo caso, un libro de instrucciones para encoger a la gente como si fueran telescopios. Esta vez encontró en la mesa una botellita («que desde luego no estaba aquí antes», dijo Alicia), y alrededor del cuello de la botella había una etiqueta de papel con la palabra «BÉBEME» hermosamente impresa en grandes caracteres.

Está muy bien eso de decir «BÉBEME», pero la pequeña Alicia era muy prudente y no iba a beber aquello por las buenas. «No, primero voy a mirar», se dijo, «para ver si lleva o no la indicación de veneno.» Porque Alicia había leído preciosos cuentos de niños que se habían quemado, o habían sido devorados por bestias feroces, u otras cosas desagradables, sólo por no haber querido recordar las sencillas normas que las personas que buscaban su bien les habían inculcado: como que un hierro al rojo te quema si no lo sueltas en seguida, o que si te cortas muy hondo en un dedo con un cuchillo suele salir sangre. Y Alicia no olvidaba nunca que, si bebes mucho de una botella que lleva la indicación «veneno», terminará, a la corta o a la larga, por hacerte daño.

Sin embargo, aquella botella no llevaba la indicación «veneno», así que Alicia se atrevió a probar el contenido, y, encontrándolo muy agradable (tenía, de hecho, una mezcla de sabores a tarta de cerezas, almíbar, piña, pavo asado, caramelo y tostadas calientes con mantequilla), se lo acabó en un santiamén.

--¡Qué sensación más extraña! --dijo Alicia--. Me debo estar encogiendo como un telescopio.

Y así era, en efecto: ahora medía sólo veinticinco centímetros, y su cara se iluminó de alegría al pensar que tenía la talla adecuada para pasar por la puertecita y meterse en el maravilloso jardín. Primero, no obstante, esperó unos minutos para ver si seguía todavía disminuyendo de tamaño, y esta posibilidad la puso un poco nerviosa. «No vaya consumirme del todo, como una vela», se dijo para sus adentros. «¿Qué sería de mí entonces?» E intentó imaginar qué ocurría con la llama de una vela, cuando la vela estaba apagada, pues no podía recordar haber visto nunca una cosa así.

Después de un rato, viendo que no pasaba nada más, decidió salir en seguida al jardín. Pero, ¡pobre Alicia!, cuando llegó a la puerta, se encontró con que había olvidado la llavecita de oro, y, cuando volvió a la mesa para recogerla, descubrió que no le era posible alcanzarla. Podía verla claramente a través del cristal, e intentó con ahínco trepar por una de las patas de la mesa, pero era demasiado resbaladiza. Y cuando se cansó de intentarlo, la pobre niña se sentó en el suelo y se echó a llorar.

«¡Vamos! ¡De nada sirve llorar de esta manera!», se dijo Alicia a sí misma, con bastante firmeza. «¡Te aconsejo que dejes de llorar ahora mismo!» Alicia se daba por lo general muy buenos consejos a sí misma (aunque rara vez los seguía), y algunas veces se reñía con tanta dureza que se le saltaban las lágrimas. Se acordaba incluso de haber intentado una vez tirarse de las orejas por haberse hecho trampas en un partido de croquet que jugaba consigo misma, pues a esta curiosa criatura le gustaba mucho comportarse como si fuera dos personas a la vez. «¡Pero de nada me serviría ahora comportarme como si fuera dos personas!», pensó la pobre Alicia. «¡Cuando ya se me hace bastante difícil ser una sola persona como Dios manda!»

Poco después, su mirada se posó en una cajita de cristal que había debajo de la mesa. La abrió y encontró dentro un diminuto pastelillo, en que se leía la palabra «CÓMEME», deliciosamente escrita con grosella. «Bueno, me lo comeré», se dijo Alicia, «y si me hace crecer, podré coger la llave, y, si me hace todavía más pequeña, podré deslizarme por debajo de la puerta. De un modo o de otro entraré en el jardín, y eso es lo que importa.»

Dio un mordisquito y se preguntó nerviosísima a sí misma: «¿Hacia dónde? ¿Hacia dónde?» Al mismo tiempo, se llevó una mano a la cabeza para notar en qué dirección se iniciaba el cambio, y quedó muy sorprendida al advertir que seguía con el mismo tamaño. En realidad, esto es lo que sucede normalmente cuando se da un mordisco a un pastel, pero Alicia estaba ya tan acostumbrada a que todo lo que le sucedía fuera extraordinario, que le pareció muy aburrido y muy tonto que la vida discurriese por cauces normales.

Así pues pasó a la acción, y en un santiamén dio buena cuenta del pastelito.


Quien no conoce este cuento???
Cuando apenas tenia 6 meses, Mamá me compró este precioso libro













En el encontraremos a la pequeña Alicia de siempre, en un país disparatado, junto con todos sus amigos , el Conejo Blanco, el Sombrerero Loco,el Gato de Cheshire, la Reina de Corazones.... , pero dibujada con un toque de humor. Una Alicia contemporanea , vestida de manera informal,una Alicia que te enamorada, en un libro con preciosas ilustraciones.


Cuando Mamá me contó quien era Alicia, me quede tan encantada con sus aventuras, que Papá me dió otra sorpresa .....















A que es bonito???


Un libro para leer, jugar e imaginar....., un libro que cuenta las aventuras de Alicia, se despliega y en el aparece el País de las Maravillas, donde puedes imaginar y jugar con los personajes que vienen troquelados dentro del libro..., yo por ahora juego con mis fresitas dentro del País de las Maravillas, por que Mamá dice que aún soy chiquitita para los personajes troquelados, pero que cuanto cumpla un añito mas los cojeremos y jugaremos...., mientras tanto mis fresitas se lo pasan fenomenal......

Espero que os guste....

martes, 3 de febrero de 2009

DESDE EL PAIS DE NUNCA JAMAS

DESDE EL PAÍS DE NUNCA JAMAS....
CON MUCHO CARIÑO NOS LLEGA, UN REGALO MUY ESPECIAL......



GRACIAS CAMPANILLA POR ESTE DIPLOMA TAN ENCANTADOR......

domingo, 1 de febrero de 2009

HELLO KITTY

Ayer Mamá me hizo un regalito que me gusto muchisimo, sobre todo porque lo habia hecho ella:



Una maletita de Hello Kitty, mi gatita favorita y de color lila, el que más me gusta...


Es tan bonita..., y a Kitty le gusta mucho.

Aquí guardaremos lindos tesoros....